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lunes, febrero 15, 2021
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Pasar la cuarentena bailando y ayudando a los que más nos necesitan

Sofía estudia múltiples estilos de baile y sueña con enseñar en un futuro. La cuarentena no la detuvo y la movilizó a desarrollar su propia red solidaria

Sofía Campillay actualmente se encuentra tomando clases de danza clásica, jazz, ritmos urbanos y contemporáneo. Sí, todo eso. Además, está a poco de recibirse como instructora de la modalidad de ritmos urbanos. Para continuar perfeccionándose en esta época de crisis sanitaria, tuvo que optar por retomar sus estudios vía «Zoom», la conocida aplicación de videoconferencias, y eligió Opinión Frontal para contar su experiencia.

La bailarina nos cuenta que dedica su tiempo a muchos estilos de baile. “En este momento tomo clases de danza clasica, jazz, contemporáneo y ritmos urbanos“, afirmó, asumiendo que se perfecciona para poder enseñar este último. “Empecé a apostar a una carrera iniciando el Instructorado de Ritmos Urbanos del que me egresaría este año”, agregó.


La situación pandémica actual hizo que joven, lejos de abandonar su actividad, tuviese que cambiar sus modalidades de aprendizaje, optando por la plataforma de videoconferencias «Zoom». Así, poder mantenerse “bailando y aprendiendo”.

Con la situación actual empezamos a tomar clases online. La verdad es que es una forma de mantenernos bailando y aprendiendo. Pero se complica a la hora de corregir un paso o una postura ya que hay cosas que en la modalidad virtual se pasan por alto”, confesó sobre las ventajas y desventajas que plantea la metodología en línea y la falta de cercanía física.

Además de las dificultades para trabajar la parte técnica, la alumna extraña el intercambio con sus pares y el actuar para un público pasional. “Bailar con tus compañeras, reirte con tu profe, charlar en los descansos, etc. Uno bailando solo desde su casa no es lo mismo que en un estudio rodeado de gente que comparte tu misma pasión”, lamentó.

Su actividad, al tener mucho contacto físico y desarrollarse generalmente en lugares cerrados, tendrá que esperar para poder volver a la normalidad. “Creo que al ser una escuela no vamos a poder juntarnos en un estudio a ensayar en un largo tiempo. Bailar con barbijo es complicado y en esos ámbitos se comparte el aire todo el tiempo“, aseveró.

Pero, no todo es baile para Sofía. Actualmente, tiene un proyecto solidario llamado “@Conectadxs“, que se trata de “hacer una red para apoyar a la mayor cantidad de familias con necesidad“. Si bien los alcances del mismo abarcan su zona, su idea es extenderlo y poder abarcar un área mayor en un futuro. Chapeau, Sofía.

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